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En el corazón de la vieja y sabia Extremadura, escondido entre Villuercas y Altamiras, se encuentra el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, Santuario de la Patrona de Extremadura y Reina de las Españas; joya histórico artística que el 1993 mereció ser considerada y tenida como Patrimonio de la Humanidad, lugar y espacio para descubrir, contemplar, admirar y rezar.

El Monasterio y su Virgen Morena tienen en su haber más de siete siglos de historia y vida. Todo él evoca sublime realidad de fe, historia y cultura. Todo en él tiene razón de ser, centro y meta en la Señora de Guadalupe y gira entorno a una Imagen de la Santísima Virgen, y Extremadura honra como a Madre y Patrona.